Atardecer en la Boca de Inferno
Atardecer en la Boca do Inferno. Cielo cubierto. Brisa fresca. Recorro el camino entre las piedras erosionadas por siglos de olas y espuma. En la entrada un quiosco con nautilos y otros tesoros marinos. No puedo evitar sujetar una caracola contra la oreja y escuchar el murmullo que según mi abuelo atrapa el mar desde el inicio de los tiempos.Siempre me han gustado las conchas, por el brillo de sus caparazones perlados, por sus espirales risueñas, la naturaleza construyendo simetrías perfectas. Quizá por mi nombre. El sol despide el día en el cabo de Rocha extendiendo sus reflejos nacarados en el horizonte. Una pareja me pide una fotografía. Un recuerdo de las vacaciones que terminan.Tras la cena, música y baile. A las doce, las primeras bengalas. La música acompaña al espectáculo de luces y colores. Grandes petardos estallan en circunferencias verdes y rojas. Lágrimas plateadas, palmeras brillantes, estelas que parpadean hasta desvanecerse en la noche. Cascáis despide el verano con alegría y belleza hasta el próximo año.
(Source: wp.me)
